Biogás

Es un gas rico en metano producido por medio de un proceso anaeróbico, es decir en ausencia de oxígeno, producto de la descomposición de materia orgánica, mediante la acción de microorganismos y otros factores. 

La producción de biogás es un modo útil para tratar residuos biodegradables (generalmente excrementos de animales y restos de alimentos), ya que produce un combustible de valor además de generar un efluente que puede utilizarse como acondicionador de suelos o abono.

El resultado es una mezcla constituida por metano (CH4) en una proporción que oscila entre un 50% y un 70 % en volumen, y dióxido de carbono (CO2), conteniendo pequeñas proporciones de otros gases como hidrógeno (H2), nitrógeno (N2), oxígeno (O2) y sulfuro de hidrógeno (H2S). El biogás tiene como promedio un poder calorífico entre 18,8 y 23,4 megajulios por metro cúbico (MJ/m³).

Este gas se puede utilizar para producir energía eléctrica mediante turbinas o plantas generadoras a gas, en hornos, estufas, secadores, calderas u otros sistemas de combustión a gas, debidamente adaptados para tal efecto.